El Ayuntamiento de Orihuela, a través de la Concejalía de Patrimonio Histórico, ha solicitado al Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana la subvención del 2% Cultural, regulada por la Orden de 9 de diciembre de 2025 del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y el Ministerio de Cultura, que convocan ayudas para financiar trabajos de conservación y enriquecimiento de bienes culturales del patrimonio histórico español.
Estas ayudas se conceden en régimen de concurrencia competitiva y están destinadas a financiar trabajos de conservación o enriquecimiento de bienes inmuebles declarados Bien de Interés Cultural (BIC).
El concejal de Patrimonio Histórico, Matías Ruiz, ha señalado que “esta solicitud responde a una planificación rigurosa y a un compromiso firme con la recuperación del principal símbolo patrimonial de nuestra ciudad. El Castillo no puede seguir esperando más intervenciones estructurales”.
Entre los requisitos para concurrir a estas ayudas se establece que el inmueble debe estar declarado BIC, tener titularidad municipal y destinarse al uso público durante 50 años con carácter social, turístico o de servicio público. Además, la entidad solicitante debe comprometerse a cofinanciar las obras junto con el Ministerio, disponer de crédito suficiente y presentar un proyecto completo con memoria, planos, presupuesto y justificación del impacto económico.
En este caso, el Ayuntamiento aportará 465.000 euros de los 1.065.000 euros solicitados para las obras. El proyecto se basa en las propuestas recogidas en el Plan Director del Castillo y Murallas de Orihuela, aprobado por unanimidad en el Pleno municipal el 27 de febrero de 2020 e informado favorablemente por la Conselleria de Educación, Cultura y Deporte el 28 de enero de 2020.
Ruiz ha subrayado que “la cofinanciación municipal demuestra que no se trata solo de solicitar una subvención, sino de asumir responsabilidades y apostar de forma decidida por nuestro patrimonio”.
El estado de conservación del Castillo y las Murallas de Orihuela se califica como muy deficiente en diversos sectores, con pérdidas acumuladas y patologías activas. El diagnóstico identifica afecciones como fisuración y desplomes locales asociados a inestabilidades de fábrica; pérdida de sección y erosión en coronaciones; desprendimientos y disgregación superficial por meteorización; degradación del mortero de juntas; erosión y socavación en bases por escorrentías; presencia de sales y eflorescencias; biodeterioro y vegetación invasiva; así como impactos antrópicos derivados del tránsito incontrolado, vandalismo y vertidos.
La priorización del Plan Director se fundamenta en la necesidad de estabilizar tramos con riesgo potencial de colapso parcial, asegurar coronaciones y encuentros, controlar el agua superficial y reducir los factores de deterioro ambiental y antrópico, incorporando además medidas de seguridad y control de acceso durante las obras.
“El diagnóstico es que hay zonas con riesgo real de deterioro estructural. Actuar es una cuestión de responsabilidad”, ha afirmado el edil.
Actuaciones arqueológicas y de restauración
El proyecto contempla actuaciones arqueológicas previas a cualquier intervención constructiva, incluyendo prospecciones sistemáticas en el Albacar y la Alcazaba, excavaciones arqueológicas siguiendo metodología científica, trabajos de arqueología de la arquitectura y seguimientos arqueológicos.
Los resultados serán objeto de difusión científica y divulgativa. Está prevista la publicación de un estudio monográfico sobre el Castillo de Orihuela que recoja todas las actuaciones arqueológicas y las obras de consolidación, restauración y puesta en valor, con conclusiones históricas generales basadas en consultas bibliográficas y archivos documentales.
Las intervenciones se desarrollarán en la Alcazaba y dentro del perímetro de la muralla del Albacar, incluyendo el sector este externo de la puerta de acceso meridional hasta el muro del baluarte. También se actuará en el recorrido, que será previamente prospectado para documentar restos del antiguo sendero y excavado sistemáticamente para determinar las características del poblamiento y evaluar el estado actual de conservación.
El Castillo y su sistema defensivo constituyen un hito visual y simbólico sobre la ciudad y la huerta, en un paisaje cultural donde confluyen la Sierra de Orihuela, el Monte de San Miguel, el centro histórico, el Palmeral y el río Segura.
El Plan Director subraya que esta lectura conjunta de naturaleza, hábitat y patrimonio es la clave para convertir el Monte de San Miguel en un parque cultural de referencia, con itinerarios, miradores, interpretación y conservación continuada. El proyecto actúa sobre la cota más emblemática del conjunto, la Alcazaba y el Albacar, y ordena un recorrido de visitantes que mejora la comprensión del enclave y su apropiación social.
El centro histórico de Orihuela, reconocido como Conjunto Histórico, acumula un elevado número de bienes protegidos. Por ello, la recuperación del Castillo no es un proyecto aislado, sino una pieza estructural del relato urbano e identitario de la ciudad. La puesta en valor del hito defensivo refuerza la imagen de Orihuela como destino patrimonial, multiplica la capacidad de estancia y consumo cultural y mejora la percepción de calidad del espacio público, con efecto directo sobre el comercio y la hostelería del casco histórico.
“El proyecto en la Alcazaba y el Albacar no es solo una actuación de conservación, es una inversión estratégica en capital cultural, cohesión territorial y economía local. Cuando el patrimonio se cuida y se explica bien, deja de ser un problema de ruinas y pasa a ser una oportunidad de futuro”, ha concluido Matías Ruiz.
El proyecto presentado y la subvención solicitada están vinculados al futuro proyecto de acceso al Castillo, que el Ayuntamiento licitará próximamente para recuperar el acceso medieval desde el Seminario Diocesano.














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