Más de 400 agricultores y ganaderos de La Unió Llauradora i Ramadera, procedentes de toda la Comunitat Valenciana, participarán mañana miércoles, 10 de febrero, en la gran manifestación del campo convocada en Madrid por Unión de Uniones, junto a una decena de tractores. La protesta busca denunciar unas políticas agrarias que, según el sector, ponen en riesgo la soberanía alimentaria y la viabilidad de las explotaciones.
El grueso de la delegación valenciana partirá de madrugada en autobuses desde las tres provincias: 220 personas desde la provincia de Valencia, 110 desde Alicante y otras 110 desde Castellón. Los tractores, por su parte, ya han salido hoy en góndolas para sumarse a las columnas procedentes de otras comunidades autónomas que confluirán en la capital.
Bajo el lema #TractoresALaCalle, la manifestación arrancará a las 11.30 horas y recorrerá el trayecto comprendido entre la Plaza de Colón y el Ministerio de Agricultura, pasando por el Paseo de Recoletos y el Paseo del Prado. El recorrido ha sido modificado tras la resolución gubernativa recibida el pasado viernes 6 de febrero, que limita la entrada a Madrid a un máximo de 500 tractores, frente a los 1.500 inicialmente previstos, por motivos de seguridad.
Desde LA UNIÓ explican que la movilización pretende visibilizar el malestar del campo ante los recortes continuos de la Política Agraria Común (PAC), la excesiva burocracia, la falta de rentabilidad de las explotaciones y la competencia desleal de países terceros derivada de acuerdos comerciales como el de la UE con Mercosur. Aunque este último ha sido paralizado por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, la organización advierte de que la Comisión Europea podría intentar su aplicación provisional, por lo que consideran necesario mantener la presión.
El sector denuncia además el aumento constante de los costes de producción, agravado desde el inicio de la guerra en Ucrania, y el mal funcionamiento de la ley de la cadena alimentaria, que permite que industria y distribución concentren los márgenes, ampliando la brecha entre los precios en origen y los precios finales al consumidor. A ello se suman protocolos de sanidad animal obsoletos o de lenta aplicación y una falta de rentabilidad que dificulta el relevo generacional.
La protesta de mañana será la cuarta movilización de LA UNIÓ en menos de dos meses, tras las concentraciones del 18 de diciembre en València, del 19 de diciembre ante la Representación de la Comisión Europea en Madrid y la del 29 de enero nuevamente en València. Aunque este ciclo de protestas concluye, por ahora, con la manifestación de Madrid, la organización advierte de que no descarta nuevas acciones si no se producen cambios en las políticas agrarias.














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