La comunidad educativa de Orihuela ha acogido con cautela el anuncio del Plan Integral de Mantenimiento Escolar 2026-2030 presentado por el Ayuntamiento. Aunque se reconoce el esfuerzo inversor y la planificación expuesta, directores y representantes de familias advierten de que la situación actual de los centros es “insostenible” y requiere una respuesta urgente y transversal por parte de todo el equipo de gobierno.
La reunión tuvo lugar el miércoles, 18 de febrero de 2026, en el CEIP Josefina Manresa, donde los directores y directoras de los colegios públicos del municipio, junto a presidentes y representantes de sus AMPAS y AFAS, mantuvieron un encuentro con el concejal de Educación, Vicente Pina. El objetivo era analizar la situación real de los centros y conocer en detalle el contenido del nuevo plan municipal.
Durante el encuentro, se desglosó una inversión total de 6,6 millones de euros para los próximos cuatro años. El contrato, que saldrá a licitación europea mediante procedimiento SARA, prevé su adjudicación entre octubre y noviembre de 2026. Sin embargo, este calendario genera dudas entre los representantes educativos, que temen que los plazos se dilaten y las actuaciones sigan demorándose.
Para cubrir el vacío hasta la adjudicación definitiva, el Ayuntamiento ha anunciado una solución transitoria consistente en 21 contratos menores —uno por centro— de hasta 15.000 euros cada uno, que podrían activarse en el plazo aproximado de un mes.
Una realidad diaria “insostenible”
Pese a la presentación de un plan estructurado con cifras y cronograma, los asistentes trasladaron al concejal la cruda realidad cotidiana de los colegios públicos de Orihuela. Denuncian actuaciones que no se atienden, intervenciones que se demoran excesivamente, falta de control sobre los trabajos realizados y una gestión deficiente de las incidencias registradas por los centros.
Las deficiencias estructurales y la falta de personal específico —conserjes y brigadas de mantenimiento— se repiten en los distintos colegios, configurando una situación generalizada que, a juicio de directores y familias, no puede abordarse únicamente desde la Concejalía de Educación.
Además, denuncian la sensación constante de que las administraciones “se pasan la pelota”, dejando a los centros atrapados en un bucle burocrático en el que Ayuntamiento y Conselleria discuten sobre a quién corresponde cada intervención. Como ejemplo, citaron la incertidumbre sobre qué administración debe asumir la contratación de la revisión de los cuadros eléctricos por un organismo de control autorizado (OCA), mientras las instalaciones continúan deteriorándose.
Exigen una mesa de trabajo transversal
Ante la evidencia de que los problemas estructurales exceden las competencias exclusivas del área de Educación, el colectivo educativo ha acordado solicitar formalmente una reunión urgente con el alcalde de Orihuela, así como con los responsables de las concejalías de Infraestructuras y Recursos Humanos, además del propio edil de Educación.
Directores, AMPAS y AFAS consideran que la falta de personal y la necesaria coordinación con Infraestructuras son cuestiones que no pueden resolverse de manera aislada. Reclaman una mesa de trabajo transversal que permita proponer medidas concretas ante los distintos escenarios que puedan darse, tanto si el plan avanza conforme a lo previsto como si sufre retrasos.
“El problema de los centros es transversal y atañe a varias concejalías”, señalan desde el colectivo, que insiste en que el mantenimiento escolar debe convertirse en una prioridad de todo el equipo de gobierno y no tratarse exclusivamente como un asunto del área educativa.
La comunidad educativa subraya que, más allá del anuncio presupuestario, lo fundamental ahora es el cumplimiento riguroso de los plazos ofrecidos. Directores y familias se mantienen vigilantes y exigen respuestas ágiles, responsables claros y un seguimiento periódico que garantice que las mejoras anunciadas se traduzcan en soluciones reales para los centros públicos del municipio.














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